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lunes, 25 de julio de 2011

Uruguay, ese pequeño país futbolero

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Uruguay, campeón de la Copa
América 2011.
Uruguay volvió a proclamarse campeón de Sudamérica dieciseis años despues tras derrotar por 3-0 a Paraguay en la final disputada en El Monumental de Buenos Aires. El combinado charrúa se convierte así en el más laureado del continente, con quince entorchados, superando a Argentina, que se queda con catorce. En el partido, todo fueron buenas noticias para Uruguay; por un lado vió cómo el gol de Luis Suárez a los doce minutos allanaba el terreno, y por otro, el reencuentro con el gol de Forlán al filo del descanso, que no marcaba con su selección desde el pasado Mundial de Sudáfrica; se reservaba sus tantos para el momento clave, y ayer hizo dos muy importantes.

Tras el gol, el combinado de Tabárez, con su marcado estilo "a la italiana", cerró filas y reculó unos metros para dejar que su rival fuese a por el partido. Con el marcador desfavorable, eso de crear y proponer le cuesta mucho más a un conjunto acostumbrado a defender cómo Paraguay, que sin embargo lo intentó, sobre todo al comienzo de la segunda parte, y pudo meterse en el partido con un disparo de Valdez que se estrelló en el travesaño. A partir de ahí, Uruguay fue durmiendo el choque con esa mezcla de juego al límite y oficio, marca de la casa, y así acabó por finiquitar una Copa America que no será recordada por su buen juego, pero que le sirve al conjunto uruguayo para agrandar aún más su historia.

Uruguay es de esos pequeños países tocados por una varita mágica para esto del fútbol. Con tan sólo tres millones y medio de habitantes, es sorprendente la capacidad que tiene para sacar buenos futbolistas, dotados de un carácter competitivo fuera de lo común. Muchos son los jugadores uruguayos que se encuentran repartidos por clubes europeos o sudamericanos, y bastantes los que han hecho historia en los clubes más poderosos del mundo. Un gran palmarés de dos Copas del Mundo y quince Copas de America lo confirman; seguro que otras victorias habrán sido con un juego más vistoso que en ésta, pero todas ellas tienen merito indudable.

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martes, 19 de julio de 2011

La rebelión de los modestos

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Los Cuartos de Final de la Copa América se cerraron ayer con un pleno de sorpresas, tras las derrotas de Brasil ante Paraguay y Chile ante Venezuela. Es sorprendente que los cuatro equipos que partían como favoritos para pasar a semifinales hayan quedado eliminados, y es la primera vez que Argentina y Brasil caen en este torneo antes de las semifinales; algo esta cambiando.

Justo Villar, héroe de Paraguay.
Brasil falló sus cuatro penalties.
Y es que los equipos teóricamente con menos nombre en Sudamérica son cada vez más competitivos y difíciles de ganar. Es cierto que no hacen un fútbol muy vistoso - no tienen los jugadores necesarios para eso - pero si que son equipos organizados, con jugadores de experiencia en las grandes ligas y que saben aprovechar sus virtudes. Todo lo contrario que se puede decir de Brasil, por ejemplo; es cierto que ayer tuvo ocasiones para llevarse el partido y que lo habría hecho en condiciones normales, pero también vi a un equipo desordenado en ataque, precipitado y sin ninguna claridad. Los jugadores que teóricamente tienen que crear fútbol o no tienen las cualidades - Ramíres, Lucas Leiva... - o han hecho un campeonato demasiado irregular - Ganso - y así hemos visto a un equipo con muchos problemas ante equipos cerrados. En el lado positivo, tiene un equipo joven y nivel en todos los puestos; con un poquito más de rodaje y algún jugador de más calidad en el centro del campo - que bien podría ser Hernanes - Brasil tiene un equipo de mucho futuro. En el lado de Paraguay, pues la verdad es que es un equipo que lleva mucho tiempo haciendo un buen trabajo y nunca le había sonreído la suerte; no me gusta mucho su estilo, pero reconozco que sacan partido a lo que tienen. Aunque ayer no fue el mejor partido que les he visto, la buena defensa y la sobresaliente actuación de Justo Villar - por cierto un muy buen portero, ya me lo pareció en el Mundial - fueron suficientes para derrotar a Brasil. Y bueno, lo de los lanzamientos de penalty de los brasileños, de estudio...

El central Vizcarrondo, protagonista
por su gol, ante Alexis Sánchez.
La otra sorpresa - la más agradable del fútbol sudamericano de los últimos años - es Venezuela. Es un país en clara progresión futbolística, y su juego en éste torneo esta siendo admirable. Aunque aún tienen sus limitaciones, los de Farías hacen un juego valiente, salen a presionar arriba, sin miedo, bien posicionados y con las ideas muy claras. Ayer, ante Chile, hicieron una primera parte soberbia en la que el combinado chileno apenas creó ocasiones de gol y la "vinotinto" se adelantó con un gol de Vizcarrondo en una jugada a balón parado. En el segundo tiempo, el esfuerzo les pasó factura y la presión decayó. Chile ganó en profundidad con la entrada de Valdivia, lo que obligó a Venezuela a recular hasta casi encerrarse en su área, convirtiendo el partido en un asedio; sólo los palos y la falta de acierto de los jugadores chilenos impidió la victoria del combinado de Borghi. Tras el tanto del empate del "Chupete" Suazo, la victoria de Chile parecía más cerca que nunca, pero entonces apareció Cichero - gran Copa América la suya - para desequilibrar el marcador y meter a la "vinotinto" entre los cuatro mejores del continente por primera vez en su historia. 

Así es la realidad de Sudamérica; todo el mundo apostaba por Brasil, Argentina, Chile o Colombia para alzarse con el cetro del mejor equipo del continente, pero los modestos se rebelan y pueden con los grandes como nunca antes habían podido, que tendrán que ver lo que queda de torneo por televisión. Algo que sorprende positivamente por un lado, y que invita a los poderosos a una profunda reflexión, por otro.

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domingo, 17 de julio de 2011

Del descafeinado de Colombia al catenaccio de Uruguay

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Perú sorprendió a Colombia con
dos tantos en la prórroga.
Los dos primeros partidos de Cuartos de Final de la Copa América acabaron con la eliminación de dos de los favoritos a la victoria final, Colombia y Argentina. Primero, el equipo que se había mostrado más sólido en la primera fase, Colombia, vio cómo Perú los sorprendía con dos goles en la prórroga para dejarlos fuera de ésta Copa América contra todo pronóstico. Después, el clásico de los clásicos del fútbol sudamericano se decidía en la tanda de penalties a favor de Uruguay tras un gran partido que tuvo de todo.

Viendo el desarrollo del encuentro, la victoria de Perú no sorprende tanto; Colombia mostró un juego de toque demasiado lento, horizontal y sin profundidad, mientras Perú se defendía con orden gracias al buen hacer del "Muro" Rodríguez en defensa, dejando en el campo todo lo que tiene, y fiando su juego de ataque al trabajo de Paolo Guerrero con el apoyo de Vargas por la izquierda. Tras un inicio de dominio colombiano, los de Markarian se estiraron y equilibraron el partido, con la aportación de Chiroque - un jugador rápido, eléctrico - por la derecha. En Colombia, la movilidad de Falcao tenía poco premio por el partido espeso de Guarín y Aguilar en la creación, y en las bandas, Zúñiga y Dayro Moreno se mostraban activos pero con con el juego tan lento en el medio campo, las llegadas eran siempre estáticas, con poca capacidad de sorpresa. Colombia tuvo la clasificación en el segundo tiempo con un penalty que Falcao mando fuera y dos disparos al palo, pero la tenacidad y el esfuerzo peruano tuvieron premio; primero con un gran disparo de Lobatón tras un balón suelto en la frontal del área, y luego, tras fusilar Vargas una jugada de Guerrero. Colombia encabaja los dos primeros goles del campeonato y "los cafeteros" se marchaban a casa antes de lo esperado y con una imagen más bien descafeinada.

Después llegaría el clásico de los clásicos de Sudamérica; Argentina y Uruguay, frente a frente, los dos equipos más laureados del torneo. Llegaban igualados en enfrentamientos en Copa América con trece victorias para cada uno. En el juego, Argentina fue mejor; Gago aportó mayor fluidez en el movimiento del balón, y la movilidad y el olfato de Higuaín - que fue uno de los mejores del partido - mostraron una selección mejorada con respecto a los primeros partidos del campeonato. Un gran centro de Messi para el delantero del Madrid sirvieron a Argentina para igualar el tanto inicial marcado por el "Ruso" Pérez en una jugada a balón parado. 

Muslera se convirtió en la figura del
partido, con varias paradas decisivas.
Pero este Uruguay tiene un arma muy importante: competitividad. Se nota que Tabárez tiene experiencia en el fútbol italiano, porque los charrúas me recuerdan mucho a la Italia de las grandes ocasiones. No tienen demasiado fútbol, la verdad, son duros y su juego parece algo caótico, por arreones, pero todos sus jugadores se dejan la piel en el campo y en ese caos, Uruguay tiene la habilidad de sacar petróleo con las dosis de suerte necesarias. A pesar de que el partido se le complicó con la expulsión del "Ruso" Pérez - que pega una barbaridad, debió ser expulsado antes - fue capaz de mantenerse en el partido y crear peligro en jugadas a balón parado ante la falta de creación. A pesar de la superioridad numérica y los cambios, Argentina no fue capaz de hincarle el diente a Uruguay, gracias sobre todo a una actuación soberbia del guardameta uruguayo Muslera. Además, antes de la prórroga llegó la segunda expulsión de la noche, cuando Mascherano vio su segunda amarilla, que pareció rigurosa, devolviendo así la igualdad numérica al partido.

Los jugadores de Uruguay esperan el
lanzamiento decisivo de Cáceres.
Luego llegaron los penalties, dónde la suerte sonrió a los charrúas, que transformaron sus lanzamientos de manera impecable mientras Tévez, que por cierto ha hecho una Copa América desastrosa, estrelló el suyo contra el cuerpo de Muslera. Cómo ya ocurriera en 1987, Uruguay eliminaba a Argentina en su propia casa; en aquella ocasión fue campeón, veremos qué ocurre ésta vez, la sorprendente Perú espera en semifinales.

sábado, 9 de julio de 2011

Valdivia o la importancia del medio creativo

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Cuando Uruguay ganaba a Chile por un gol a cero tras el gol del "Palito" Pereira, las cosas pintaban mal para el combinado de Borghi. El equipo uruguayo es duro atrás, tiene una defensa experimentada y no es fácil hacerle goles, y además el equipo andino llegaba poco, no tenía el balón, y su estrella Alexis Sánchez andaba perdido en el campo. En el segundo tiempo, Borghi decidió dar entrada al "Mago" Valdivia y el panorama cambió por completo para Chile.

La entrada de Valdivia cambió el
partido y el juego de Chile.
Valdivia se situó entre líneas, justo por delante de la línea del medio campo chilena y comenzó a ofrecerse, asociarse, a abrir balones a las bandas, y a poner en problemas a la defensa uruguaya. De pronto, Chile se vio dominando el balón, encerrando a Uruguay en su campo, y Alexis Sánchez comenzaba a aparecer más cerca del área. Una apertura de Valdivia hacia la banda izquierda permitió a Beausejour, tras resbalón de Maxi Pereira, meter un pase al primer palo que Alexis Sánchez definió con categoría de buen tiro cruzado con la derecha, casi con la puntera. Tras el gol, Chile siguió empujando y Valdivia se confirmó como la gran pesadilla de Uruguay. Provocó varias faltas peligrosas en la frontal del área y permitió a su equipo fabricar un buen número de ocasiones de gol; sólo la buena actuación del guardameta uruguayo Muslera impidió la victoria chilena.

Ésto debería servir de ejemplo para un equipo falto de fútbol como Argentina; un medio con capacidad para mover el balón por delante de la línea de contención podría ser la llave para conseguir llevar más balones al área y sobre todo sacar más partido al juego de Messi. Y es que, aunque en el fútbol haya muchas maneras de ganar, indudablemente los grandes jugadores necesitan entrar en contacto con el balón. De ahí la importancia de un medio capaz de crear el fútbol necesario para que el crack de turno pueda disponer de las oportunidades que su fútbol requiere. Ayer, Alexis Sánchez encontró a su socio Valdivia, veremos si Messi y compañía encuentran al suyo.

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Messi paga las carencias de Argentina

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Un jugador no hace un equipo. Esa es la mejor frase que se puede decir en estos momentos para definir el momento que vive Argentina, para comprender por qué, aún contando con el mejor jugador del mundo, la albiceleste está haciendo en la Copa América, hasta el momento, un papel que roza el ridículo. Todo el mundo señala a Messi como el gran culpable del mal juego del equipo, le critican incluso por falta de compromiso, por no cantar el himno y esas cosas absurdas que un aficionado - muy aficionado - critica cuando no puede comprender cómo, con los jugadores que tiene, su equipo ofrece un rendimiento tan bajo. Me parece que quedarse sólo en Messi es andar corto de miras.

Exigir más al mejor cuando las cosas no funcionan está bien y es lícito, pero otra muy distinta es asegurar que el problema del equipo se llama Messi. Y es que la actual Argentina tiene muchas carencias, demasiadas. Tiene un abanico de delanteros impresionante, pero no tiene futbolistas en el medio campo que se hagan con el balón, que le den al equipo dominio en los partidos - le cuesta tener posesión incluso ante rivales pequeños - y que surta de balones a esos grandes goleadores que tiene arriba. Ante Bolivia y Colombia no recuerdo ni una ocasión clara de Messi cerca del área, y sólo Lavezzi o Tévez dispusieron de alguna jugada de peligro cerca de la portería. No tiene, tampoco, estructura de juego, no tiene claro a qué quiere jugar. Batista dice que quiere jugar al toque y ofensivo, pero alinea un medio del campo a mi juicio con jugadores defensivos y con poca capacidad para mover el balón, dejando al centrocampista más creativo que tiene, Pastore, en el banquillo. Esa falta de estructura también afecta a la presión, dónde el equipo se muestra desordenado y sin coordinación, por lo que le cuesta aún más recuperar el balón cuando lo pierde. Y atrás, tiene una defensa cumplidora, pero los laterales participan muy poco del juego de medio campo y tampoco sirven para crear superioridad en la circulación de balón.

En resumen, ver un partido de Argentina es como ver un partido de tenis; balonazo para allá, choque por acá, rechace para allá...y así pasan y pasan los minutos sin que el equipo haya propuesto absolutamente nada. Y en ese juego, Messi no se desenvuelve; sólamente en las pocas ocasiones en las que recoge el balón con algo de espacio en la mediapunta, Argentina da sensación de peligro, porque es el único que tiene visión de juego para meter pases peligrosos a los delanteros, pero como el equipo tiene poca capacidad para sacar el balón, casi siempre se ve obligado a bajar a recibir, arrancando muy lejos del área y conduciendo el balón demasiado. En el Barça, Messi juega en los últimos veinte o veinticinco metros porque el equipo roba el balón arriba y tiene jugadores que llevan el balón a esa zona del campo, y ahí es dónde aprovecha sus condiciones; eso no ocurre en la selección Argentina. Es un gran ejemplo que sirve para recordarnos que el fútbol es un juego de equipo y que la verdadera fuerza la tiene el colectivo por encima de un único jugador; el futbolista paga las carencias de su equipo, por mucho que sea el mejor jugador del mundo.

lunes, 4 de julio de 2011

Brasil se emborracha de vino tinto

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Brasil-VenezuelaPor fin se produjo el esperadísimo debut de Brasil en la Copa América '2011, con un empate sin goles ante Venezuela en La Plata, el mismo escenario dónde Argentina había abierto el campeonato ante Bolivia dos días atrás, y con el mismo resultado. Mucho se había hablado del combinado brasileño y de su joven figura, Neymar y, aunque el resultado fue decepcionante, en mi opinión el partido dejó dos lecturas diferentes para el equipo de Menezes. En el aspecto positivo, la generación de futbolistas que tiene ahora Brasil me parece prometedora, y su idea de juego, también. Durante los primeros minutos de partido el equipo se mostró eléctrico, rápido, con combinaciones constantes, con movilidad,  mezclando el juego de toque con el balón largo y con facilidad para llegar al área; un equipo totalmente diferente al encorsetado, táctico y aburrido de Dunga. En el aspecto negativo, que ese juego se fue diluyendo con el paso de los minutos, le faltó continuidad y cada vez se volvió más impreciso y precipitado, perdiéndose en la red tejida por César Farías.

Menezes optó por dos hombres de músculo en el doble pivote, Ramires y Lucas Leiva, para dar libertad a los cuatro de arriba. En los primeros minutos, Neymar y Robinho se mostraban activos, y contaban con las incorporaciones constantes de Dani Alves y André Santos en banda, mientras Ganso - flojo partido el suyo - buscaba pases interiores hacia Pato, que fue el mejor de Brasil, el jugador más incisivo. Venezuela, por contra, confirma una vez más su crecimiento en el panorama internacional. Bien organizada, supo aguantar el temporal al inicio y mantener la intensidad para incomodar el juego brasileño. Con ayudas constantes en los laterales, tapó el peligro de Neymar y Robinho en el uno contra uno, y se mostró cada vez más cómoda en el partido, aunque sin llegar con mucho peligro arriba. Miku, más lejos del área de lo que suele, hizo un buen trabajo en el enganche ofreciéndose para dar salida al balón, pero el equipo salía con pocos hombres a la contra, por lo que Rondón tuvo poco protagonismo. 

Con el paso de los minutos, la "vinotinto" acabó por convertirse en una pesadilla para Brasil, que se vio incapaz de superar la intensidad de los venezolanos. Neymar, del que tanto se había hablado en los últimos días, dejó algunos detalles de calidad en los primeros minutos, pero se diluyó con el resto del equipo. Tras el empate, Venezuela puede mirar con optimismo su andadura en el Grupo B y se lo jugará todo con Ecuador y Paraguay, mientras que Brasil, tras un debut tan gris, sólo puede aspirar a crecer en el campeonato; cómo dije al principio, margen de mejora tiene.


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sábado, 2 de julio de 2011

Decepcionante debut de Argentina

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El gol de Bolivia, a la salida de un 
córner y tras un error de Banega.
Había mucha expectación en torno al inicio de la Copa América por ver a la nueva Argentina de Batista, y el comienzo fue decepcionante: 1-1 ante Bolivia...y gracias. Sorprendió Batista con el once al dejar fuera a hombres como Di María, Agüero o Pastore, apostando por Lavezzi en ataque junto a Messi y Tévez y una línea de tres en el mediocampo formada por Mascherano, Cambiasso y Banega. Un 4-3-3 que pareció un intento del técnico argentino de emular el juego del Barça, de intentar que Messi se encontrara a gusto de una vez por todas en la albiceleste, pero sin éxito.

Como ya ocurriera hace un año en Sudáfrica, el equipo volvió a mostrarse sin equilibrio en el juego. Los laterales aportaron muy poco al juego de ataque, el mediocampo estaba formado por jugadores de contención y distribución, pero con poca capacidad para asociarse en la salida, con poco recorrido, y la línea de tres de arriba estaba demasiado lejos de la del centro del campo, por lo que la presión era poco efectiva. El resultado fue un equipo partido, que le costaba recuperar y tener el balón, y que tenía tres islas arriba con escaso apoyo. Demasiadas diferencias cómo para intentar parecerse al juego de los azulgrana. Sólo en los primeros minutos Argentina consiguió conectar alguna jugada con pases de Messi a Lavezzi y a Tévez con peligro, pero el paso de los minutos fue diluyendo el juego de los anfitriones.

Ante este panorama, Bolivia hizo un planteamiento simple pero efectivo. Acumuló muchos hombres tras el balón, se empleó al máximo en cada acción y buscó el juego directo a su delantero Martins, que jugaba de espaldas para aguantar el balón. Se adelantó a la salida de un córner con un churro incomprensible tras error de Banega, y pudo sentenciar el partido con un mano a mano de Martins, que el portero argentino Romero acertó a desbaratar metiendo una gran mano. El gol precipitó aún más el juego de los argentinos; Messi y Tévez andaban perdidos, y la salida al campo de Di María en lugar de Cambiasso, tampoco aportó demasiadas ideas al juego de ataque. Tuvo que salir el "Kun" Agüero para revolucionar el partido. Nada más salir, se hizo notar con una jugada en una baldosa en la frontal que acabó con un disparo cruzado que se fue por poco, y después igualaría el partido para Argentina tras empalmar de volea una dejada con el pecho de Burdisso. Un golazo que, aunque no impide a los anfitriones irse del debut con mal sabor de boca y con muchas dudas, si les permite al menos no quedarse al borde del abismo a las primeras de cambio. 

Mucho tiene que cambiar Batista para que éste equipo muestre el nivel que se espera. Personalmente, apostaría por dejar de lado el 4-3-3 - creo que Argentina no tiene jugadores para ese esquema - y me inclinaría por un doble pivote en el medio con Mascherano y Cambiasso con más libertad de acción, situando a Di María en la izquierda, y a Pastore - que puede aportar más creatividad - haciendo de enganche ligeramente escorado a la derecha. Messi es indiscutible, y que Agüero no sea titular en éste momento con el estado de forma en el que está me parece incomprensible. En cualquier caso, ya veremos cómo evoluciona Argentina en el campeonato, porque ésto no ha hecho más que empezar y aún queda mucho camino por recorrer en esta Copa América '2011, pero el inicio del anfitrión ha sido, contra todo pronóstico, decepcionante.

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lunes, 27 de junio de 2011

Comienza la Copa América

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El próximo Viernes 1 de Julio dará comienzo en La Ciudad de la Plata, Argentina, la Copa América '2011, un torneo que se presenta como el más apasionante de los últimos años. Doce países lucharán de nuevo por el cetro de mejor equipo del continente: Costa Rica, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Uruguay, Paraguay, Perú, Venezuela, los dos eternos favoritos, Argentina, y Brasil.

Los brasileños llegan cómo campeones de las dos últimas ediciones y tienen un equipo experimentado combinado con jóvenes talentos. La columna vertebral la formarán Julio César en la portería, Thiago Silva en el eje de la zaga, Dani Alves, que ahora sí parece haberle quitado el puesto a Maicon en el lateral derecho, y el del Tottenham, Sandro, por delante de la defensa. El futbolista del Santos, Neymar, será el principal foco de atención, jugador de moda en Brasil, y pretendido por el Real Madrid, pero no será el único; Robinho volverá a liderar el juego de ataque, junto a su compañero en el Milán, Pato. Precisamente al equipo "rossonero" se ha venido asociando al mediapunta Henrique Ganso, también del Santos, uno de los nombres propios de la última Libertadores. Lo único que se echa en falta, tal vez, sea la figura de un delantero centro nato, a excepción del ex del Lyon, Fred, un jugador cuyo rendimiento ha tenido demasiados altibajos en los últimos años, y que ha sido la sorpresa de la lista, dejando fuera a otros nombres que parecían tener más opciones como el atacante del Oporto, Hulk.

La albiceleste por su parte se presenta al campeonato con varios retos por delante; por un lado, el mejor jugador del mundo, Leo Messi, quiere completar su palmarés y superar una de sus asignaturas pendientes con un gran triunfo con su selección; por otro, ya han pasado deciocho años desde que Argentina ganara su última Copa América - demasiado tiempo para el equipo con más títulos continentales. Recuperar el equilibrio en el juego será la clave para el éxito de Argentina en el campeonato; y es que el equipo de Batista tiene una nómina de delanteros impresionante, con nombres como Higuaín, Agüero, Tévez o Diego Milito, pero está por ver si el equipo logra una mayor elaboración en el medio campo de la que se vio en la pasada Copa del Mundo. Di María y Pastore deberán asumir esa responsabilidad en el enganche y la creación.

Pero no sólo de Argentina y Brasil vive Sudamérica. Uruguay, semifinalista en Sudáfrica, estará pendiente de que Forlán recupere su olfato y acompañe a Luis Suárez y Cavani para formar un ataque peligrosísimo. Chile parece un equipo solvente que puede dar guerra, con un buen juego colectivo en el que Alexis Sánchez - uno de los jugadores de moda en Europa - pone el toque diferente; Colombia se presenta con una plantilla muy competitiva, plagada de jugadores que juegan en Europa en la que destaca una defensa fuerte y el delantero del Oporto, Falcao, que ha completado una gran temporada en Portugal. Paraguay será un equipo correoso y competitivo, que además contará con un ataque de lujo formado por Lucas Barrios - uno de los mejores jugadores en la Bundesliga esta temporada - Nelson Valdez y Santa Cruz. Perú tiene un equipo experimentado, y aunque se presenta al campeonato con las bajas de Farfán y Pizarro, aún tiene jugadores de buen nivel, como el de la Fiorentina, Vargas, o Guerrero. Venezuela espera confirmar su crecimiento y superar su mejor clasificación conseguida hace cuatro años como anfitrión. La "vinotinto" se encomendará al trío de ataque Rondón, Arango y el jovencísimo Orozco, promesa del fútbol venezolano y estrella del último Sub-20. Ecuador tendrá sus esperanzas puestas en las incursiones de Valencia y los goles de Caicedo, y México - que se presenta con un combinado Sub '23 y que en las últimas ediciones siempre ha llegado lejos - es una incógnita, mientras que Costa Rica y Bolivia tratarán de hacer un buen papel en el campeonato, aunque lo tendrán más difícil para sorprender.


Grupo A
Grupo B
Grupo C
Argentina
Brasil
Uruguay
Colombia
Paraguay
México
Costa Rica
Ecuador
Chile
Bolivia
Venezuela
Perú
                 
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